miércoles, 24 de febrero de 2010

AL COMPÁS DE LA MÚSICA


Después de una parada en el camino vuelvo a escribir al son de la música. El poco tiempo para la inspiración me ha robado letras sin piedad, pero esta noche de lluvia me concedo la melodía de las palabras.

Las notas musicales son letras de alfabetos universales, forman las palabras que se leen con el cuerpo, las palabras que el alma reconoce cuando llora y cuando ríe, cuando recuerda y cuando baila, cuando vive y cuando muere.

La música se convierte en un espejo de infinitos lugares, esos que tanto me gusta visitar cuando cierro los ojos, también se convierte en un espejo de infinitos secretos, esos que habitan en todos los corazones y que despiertan con una sutil llamada para amanecer de nuevo.

Al compás de la música siento el arte que me inspira en este instante, puedo sacar las tímidas letras escondidas y que me acompañan en mi viaje por la vida. Mi cuaderno guarda las palabras, pero esta vez, guarda también las notas musicales que me acompañaron. Leyendo lo que escribí un día pasado, puedo otra vez bailar con los árboles que fueron testigos de mi amor, en mi cuaderno guardo mis tesoros y estas son las notas musicales que ahora comparto y dejo libres para que otros corazones las escuchen:

Mi cuaderno, página 23:

Me levanté del gran árbol, ese que me había protegido con sus esbeltas hojas y me había arropado con la energía que sólo un ser milenario posee. Cerré mi cuaderno y dejé guardado para siempre entre sus páginas el primer cuento que escribí en mi vida, fruto de la magia del camino en el que me encontraba, fruto de los sueños donde el piano sonaba de fondo. El piano murió en ese cuaderno, en ese sueño, pero la música siempre suena cuando se quiere escuchar, la música siempre suena cuando no se deja de soñar.

El camino mágico, el de Santiago, me regaló la más bella música que el alma puede entonar: el silencio. Ese que me abre los ojos para verme por dentro, ese que limpia mis oídos para escucharme, ese que se desliza sobre mi piel arrastrando el polvo y el ruido de los días, ese que vacía mi mente para poder ver más allá de lo palpable, para poder ver también, lo más cercano y que a veces se me escapa.


La música del silencio acompañaba a mis pasos muriendo en la tierra, al agua corriendo viva por los riachuelos, al calor del sol envolviendo mi rostro, mientras, yo bailaba al compás de mi corazón sin pensar nada, sin esperar nada, simplemente caminaba. En este estado me encontraba cuando comencé a escuchar un nuevo sonido que acompañaba al silencio y lo apartaba de mi lado.

Apoyado en otro gran árbol, de esos que nos vigilan en el camino, se encontraba él, tenía los ojos cerrados, su boca y sus dedos se entrelazaban al son de la melodía jugando con el viento, pero él no estaba presente en ese momento, estaba volando entre las nubes mientras regalaba su don a los caminantes. Me senté cerca a contemplar el espectáculo de colores y sonidos, esta vez no tenía que viajar a los sueños ni a los recuerdos para escuchar música, la tenía delante, en el camino del silencio.

No recuerdo el tiempo que estuvimos sentados el uno frente al otro sin que nadie más pasase, el concierto era sólo para mí, lo viví y lo agradecí como un regalo, fue una breve eternidad para todos los sentidos. Dejó su flauta en el suelo y me sonrió, le ofrecí agua y una sonrisa, pues las palabras que otras veces salen de mí atropellándose unas contra otras se habían quedado aletargadas, lentas e inexistentes con la sonora experiencia. Creo que me enamoré un instante de los ojos de ese desconocido que comenzó a hablar sin que yo le preguntara, no hizo falta.

Me dijo que con la música olvidaba los problemas, se escapaba a otros mundos donde la realidad no existía, donde era libre de las complicaciones mundanas. Las notas musicales eran sus mantras, la melodía su meditación. La música era su conexión con el más allá, porque si existía un cielo, éste debería estar lleno de música. Me dijo que él intentaba traer un trozo de cielo a la tierra que pisábamos, pero que cuando abría los ojos y sus dedos dejaban de tocar, el cielo se esfumaba, los caminantes seguían su andadura y todo se convertía en algo tan efímero que le causaba un gran dolor y una gran insatisfacción.

Las primeras palabras que consiguieron salir de mi boca le agradecieron su don y que me hubiera regalado el cielo. Las que salieron de la suya siguieron siendo para mí un regalo:

“Mi don es amar lo que hago, mi don es regalarlo a la vida, a ti. A todo el que pase por mi lado yo le daré lo mejor que hay dentro de mi Ser. Si todos hiciéramos lo mismo el cielo en la tierra no sería tan efímero. Lo mejor que hay dentro de cada persona no tiene porque pertenecer a las artes, lo mejor puede ser una sonrisa, lo mejor puede ser un abrazo, lo mejor puede ser una mirada que desnude toda muralla de la mente. El mayor arte que se puede regalar es ser uno mismo.”

El silencio del camino se apoderó de mí otra vez, le regalé mis lágrimas, mi sonrisa y un cálido abrazo. Me senté enfrente y le invité con una tierna mirada a que me regalase su cielo otra vez, antes de seguir caminando hacia mi destino, porque mi cielo era escucharlo, mi cielo era él en ese instante eterno.

Al son de la música las páginas blancas de mi cuaderno volvían a recibirme expectantes, pues el primer cuento que escribí días antes en sus blancas hojas fue una sorpresa incluso para mí. Ahora comenzaba a escribir el segundo cuento, debía convertir las notas musicales en letras y la melodía en una historia que llevase un trozo de cielo a otros. Debía conseguir que lo efímero se alargase lo más cerca posible a lo eterno y que la sensación de dolor e insatisfacción que sentía mi músico disminuyese y desapareciese cuando comprobara que nada es tan efímero como el pensaba.

Le escribiré que escuchando su música en estos momentos no me alejo de los problemas, no me escapo a otros mundos donde la realidad no existe, no me siento libre de las complicaciones mundanas. Sintiendo su música observo como los problemas disminuyen su tamaño, pues comparados con el cielo que me ofrece se convierten en cenizas. Sus notas musicales están dentro de mi realidad por lo que no quiero viajar a otros mundos, pues en éste está el cielo que él me regala, están los cielos de muchas personas que encontraré en el camino y que si volase siempre a otras realidades no conseguiría ver. Las complicaciones mundanas no son tan complicadas cuando ponemos música en el corazón, cuando ponemos sonrisas y cuando el humor se hace fiel compañero de viaje. Incluso las lágrimas a veces traen detrás un bonito regalo.

Arranqué del cuaderno las páginas de este corto relato y las dejé a su lado bajo una piedra mientras él seguía ausente entre sus notas. Comencé a caminar sintiendo que le había dado lo mejor de mí: mi sensibilidad, mi valoración de la vida, mi gratitud, mis lágrimas, mi sonrisa y mi intención de que esa sensación de “cielo efímero” se borrase de su Ser. A esta caminante la había enamorado un instante, a esta caminante le hizo entender la música y los dones como nunca antes los había entendido. Nada es efímero y todo perdura en algún lugar, sólo debemos desear verlo. El silencio nos ayuda a encontrarlo.

No te lo he dicho pero me llamo Layna, y este cuento es mi regalo para ti.

domingo, 31 de enero de 2010

BORRADORES: LAS PALABRAS (1ª parte)


Aunque soy de ciencias puras las letras siempre me buscaron, por eso la experimentación, la argumentación y la practicidad son importantes componentes del laboratorio de mi vida, pero altas dosis de emociones y sensaciones, no tan racionales, me rondan cuando escribo y cuando siento y cuando pienso y cuando vivo.


En el laboratorio tiene lugar la fusión de todos los componentes, a veces precipitan entre ellos y la contradicción está presente, otras veces debo destilar para separar y entender lo que cada componente de una reacción quiere decir. Y la solución a todas las reacciones suele ser la que un griego llamado Aristóteles nos dio hace miles de años, “en el término medio está la virtud”, equilibrio a veces inalcanzable.


La necesidad de escribir no hace mucho que se ha convertido en imprescindible en mi vida. Borrador a borrador expreso esa parte de mí escondida, que no todos pueden llegar a conocer y que ni yo misma alcanzo a ver. A través de la escritura estoy elaborando un complejo paquete con todas las piezas de mi puzzle. Nunca me gustaron los puzzles.


Quien logra sacar mi esencia a través de la lectura de mis escritos tiene en su poder una parte de mí que seguramente no tengan los que me conocen sólo personalmente. Quien sólo me conoce personalmente tiene en su poder una parte de mí que quizá no tengan los que sólo leen mis escritos. Me puedes sentir e intuir de las dos maneras, las dos son reales. Su complemento me da forma, me define, su complemento es el secreto para terminar el puzzle con éxito.

He descubierto que también escribo sobre lo que imagino. Las fronteras entre “Yo” y lo que me imagino se fusionan. De esta forma este “ensayo novelado” o “novela ensayada” que se gesta en estos borradores puede llegar a sorprenderme, pues aún desconozco las dosis de imaginación y realidad con la que seguiré escribiendo. Por eso no os creáis nada, todo es mentira quizá, todo es verdad, seguramente. Mis ojos no saben mentir pero mi mente sí sabe volar a otros mundos.


No hablo igual que escribo, si escribiese igual que hablo no escribiría, hablaría. Aparece a veces mi terrenal signo zodiacal con su sentido práctico, pero quizá mi signo ascendente le lleva la contraria y las metáforas poco prácticas me camuflan entre las letras. Deseo que entiendas mis palabras y mi mensaje, a veces se oyen las palabras pero no se escuchan, si las lees quiero que su significado mueva algo en ti. No me interesa leer de otros ni tejer en mis escritos complejas telas de letras cuyo significado sólo es claro para el autor y algún lector protagonista. Quiero tejer hermosas telas reales y accesibles que a través de la palabra oral no moverían sensaciones. Ni siquiera para mí.


De Juan José Millás me quedo con su bisturí eléctrico, ese que cicatriza las heridas en el momento de abrirlas, también para mí escribir comienza a ser la cirugía necesaria. También es mi dieta depurativa y natural, mi zumo refrescante y reconstituyente. Mi canción para llorar, también.

Las palabras son un regalo, son tan poderosas…


Si tengo que elegir, elijo el arte sin palabras, ese que participa en el arte de quitar el vestido, cuando mirando a los ojos y tocando las manos la sensación de paz y la energía que fluye es tan bella que el silencio es más poderoso y las letras se convierten en algo tan mundano que son innecesarias…
Elijo vivir con el arte de ser uno mismo, transparente, elijo sentir...cuando no hace falta hablar por que lo que transmites a los demás con una mirada, con una caricia, con una sonrisa es maravilloso...


Continuará...

martes, 19 de enero de 2010

TU MAYOR PODER


No es mi costumbre realizar una entrada sólo con citas o textos a las que doy una gran importancia, normalmente las utilizo como aliño y complemento a mis propias historias.


Los libros son los grandes maestros de mi vida, os regalo estas líneas porque todo debe de estar en movimiento, se debe compartir y regalar. Para quien no haya tenido la suerte de leerlo ni reflexionarlo esta es mi manera de invitaros a ello, de enseñar, animar, felicitar y agradecer a quien consigue que las decisiones en su vida sean su mayor poder, algo que hay que recordar todos los días.



"Sólo quien es feliz puede repartir felicidad. Un ser humano dividido no consigue afrontar la vida con dignidad. El amor se descubre mediante la práctica de amar. Esperar duele, olvidar duele, pero el peor de los sufrimientos, es no saber que decisión tomar."

A orillas del río piedra, me senté y lloré. Paulo Coelho


"Detras de la libertad se esconde frecuemente la dejadez, el deseo de no implicarse. Hay una frontera sutilísima, atraversarla o no atraversarla, es asunto de un instante, de una decisión que se asume o se deja de asumir, de su importancia te das cuenta sólo cuando el instante ha pasado, sólo entonces te arrepientes, sólo entonces comprendes que en aquel momento no tenía que haber libertad sino intromision: estaba presente, tenías conciencia, de esa conciencia tenía que nacer la obligación de actuar. El amor no conviene a los perezosos, para existir exige gestos largos y precisos..."

Donde el corazón te lleve , Susanna Tamaro


“...Luego, por primera vez en su vida, contempló su vida con claridad, sin juzgar y sin excusarse. En ese instante, aceptó toda la responsabilidad por su vida, por la influencia que la gente tenía sobre ella, y por los acontecimientos que le habían dado forma. A partir de ese momento, nunca más culparía a nada ni nadie de todos los errores y desgracias. El reconocimiento de que él era la causa y no el efecto le dio una nueva sensación de poder. Ya no tenía miedo...

"El caballero de la armadura oxidada". Robert Fisher


“La decisión es tu mayor poder

Debes aprender a actuar con valor, con seguridad en ti mismo y con fe. Éstos son los potenciales que debes descubrir. Éstas son las cualidades internas que debes adquirir. Estamos destinados a luchar para tomar las decisiones adecuadas.

Tu máximo potencial es esa parte de ti cuya expresión no está limitada por los miedos. Cuando eres consciente del lado oscuro debes y deseas enfrentarte al él, reconocer su presencia en ti y luego tomar las medidas necesarias para tratar con él.


Enfrentarte a tu lado oscuro requiere que luches en solitario. Tendrás que fortalecer la identidad de tu alma. Darás origen a tu poder personal de toma de decisiones, te prepararás para aceptar la responsabilidad de ocuparte de tu ser y las consecuencias de tus decisiones.”

El contrato con lo sagrado, Caroline Miss.

"Debes saber bien lo que te hace avazar y lo que te retiene y elegir el camino que te lleve a la sabiduría" Buda.




miércoles, 13 de enero de 2010

LLUVIA Y SOL


Hay días en los que soy incapaz de concentrarme, sólo lo puedo dejar estar y mirar el cielo desde la ventana.

Algunos de esos días los fantasmas se acercan a saludarme, entre recuerdos borrosos y dolores incrustados en cicatrices aún recientes. Intento sonreírle al recuerdo cuando leo cartas de amor cubiertas ya por el polvo, pero a pesar de la aceptación, una leve nostalgia se acerca a hurtadillas para volver a emocionarme y volver a revivir lo ya enterrado. La suerte me visita, a pesar de hacerlo en forma de fantasma, pues reviviendo las sonrisas del pasado puedo agradecerlo, y puedo liberarme de los malsabores de boca que dejaron esos libros ya guardados. Sólo paseando de la mano con estos fantasmas puedo valorar lo que fui y lo que soy, y lo que soy hoy, me gusta.

Otros días la concentración se evapora por que me pierdo mirando por la dichosa ventana que me lleva a otros mundos, salgo volando y no me apetece regresar de los libros por escribir, los cuentos por contar, los besos por dar, los cuerpos por tocar, las palabras por decir, los cuadros por pintar, los caminos por andar…Son los llamados por mí fantasmas de la imaginación, que pueden ser tan o más poderosos que los del pasado, pues la libertad del mundo que veo a través de la ventana es ilimitada e infinita. A veces me crea ansiedad el no poder volar a donde quiero, otras veces la paciencia me acompaña sabiendo que pintaré esos cuadros y andaré esos caminos cuando sea el momento idóneo, confío en ello.

Cuando este caos de confusión formado por nubes de emociones, sentimientos, pensamientos, recuerdos e imaginación llegan a mí, intento mirar este cielo desde la ventana del hogar, siendo el hogar el silencio. Sólo así puede pasar la tormenta, con el paraguas de la calma. La tormenta sólo dura un ramillete de minutos, que pueden durar horas, pero es sólo un instante de mi vida. El agua de esta tormenta me limpia y me deja libre para continuar mañana concentrada en mis objetivos más cercanos.

Observo y absorbo todo a mi alrededor, me veo como una hormiguita corriendo de un lado a otro, pero no estoy sola, estoy rodeada de muchas hormiguitas corriendo también, cada una buscando su hogar. La búsqueda es solitaria pero es para todos la misma. Es la valoración más importante, somos todos iguales, unos más niños, otros más adultos, pero todos iguales. Esta percepción es la que abre la puerta de la humildad, del perdón, de la comprensión, esa puerta que a veces se cierra pero que desde el silencio y cuando pasan las tormentas se vuelve a abrir.

La tormenta que hoy me moja será arrastrada por el viento al hogar de otra hormiguita. Y a mi casa el viento me visitará con otras tormentas que han estado antes en otros lugares, en otros hogares, en otras vidas. Antes o después, las tormentas y el caos nos visitan a todos, con mayor o menor intensidad, con más o menos nubes, usaremos o no paraguas, miraremos desde la ventana o ni siquiera nos enteraremos de la lluvia. Pero las tormentas pasarán y dejarán sus fantasmas en todas las casas por igual, al igual que el sol volverá a salir para todos, nos dará su calor y secará lo que la lluvia mojó.

Aquí donde vivo la primavera y el verano duran casi todo el año. El clima en mi casa es casi siempre soleado, pues nací un mes de abril, donde las lluvias pueden sorprender pero son pasajeras, el agua da de beber a las flores que adornan mi jardín y la ventana sólo me muestra a esas siete cabras que pasan todos los días por delante de ella y me hacen sonreír.
Os invito a mi primavera.


Nadie es superior, nadie es inferior,
pero tampoco nadie es igual a nadie.
La gente simplemente es única, incomparable.
Tú eres tú, y yo soy yo.
Yo tengo que contribuir mi potencial a la vida
tú tienes que contribuir tu potencial a la vida.
Yo tengo que descubrir mi propio ser;
tú tienes que descubrir tu propio ser.
Osho

“La vida te lleva de un sentimiento a otro y enseña mediante contrarios, así que tienes dos alas para volar y no una.” Yalal al-Din Rumi.

“Si sabes ser humilde te elevarás hacia el cielo y no caerás nunca” El buscador de sueños, Romano Battaglia.

“Aprende a estar en silencio, deja que tu mente aquietada escuche y absorba.” Pitágoras.

martes, 5 de enero de 2010

SUEÑOS Y MISTERIOS...

Siempre un libro me acompaña al jardín de los sueños, a esos misterios que se pasean sin dueño cuando la vigilia cierra los ojos y morimos por un instante a lo eterno.

Como alucinaciones sin sentido a veces cocinan en una misma olla todo lo sucedido durante el día. Otras veces nos recuerdan lo olvidado, lo que somos o lo que fuimos, también pueden ser premoniciones o avisos de lo que vendrá. Son una puerta de comunicación con otro mundo y su significado simbólico y universal nos acerca a nuestros fantasmas, miedos y deseos, y al movimiento interior que nos encadena durante el día a las inclemencias de este mar en el que navegamos.

No me interesan las técnicas para recordarlos, sí para adentrarme en ellos como mera espectadora teniendo la capacidad de cambiar el final de la película, pero para ello la evolución debe ser superior a la que ahora poseo y todavía no me es posible reescribir el guión de mis sueños, pero sí observarlos desde fuera elaborando mi propia crítica como si estuviese sentada en la butaca de un cine abierto sólo para mí.

Me encanta introducirme en este jardín de misterios y dejar que mi alma vuele fuera de mi cuerpo para que viaje donde desea, sin cadenas. Mi jardín de los sueños es un secreto, el recuerdo no se me regala normalmete, mi alma viaja a donde necesita y yo no necesito saberlo, respetamos nuestro espacio. El saber queda dentro y despierto tan descansada y llena de energía que cada despertar es un nuevo nacimiento.

Sólo a veces, algunos sueños se me envían en una carta de recuerdos al consciente. Se me regala e intento comprender, sin demasiado esfuerzo, pues el mundo de los misterios se escapa a nuestra comprensión consciente y su interpretación errónea es fácil. Prefiero esforzarme en comprender lo real y palpable.

He soñado con toros, con insectos, con mi madre, con claros datos simbólicos para cualquier estudioso de este mundo. Me han avisado del dolor y la decepción. Han confirmado mi sufrimiento alguna vez y me han dado la oportunidad de despedirme con un beso de quien se marchó sin avisar.

También he escuchado mi nombre de una voz conocida y familiar que desapareció sin una despedida y sin una lágrima. De casi todos obtuve un significado coherente, alguno lo comprendí tarde. También he tenido sueños evolutivos, concepto del psicoanálisis cuyo conocimiento a nivel básico puede ser interesante. Un conocimiento profundo me puede impedir ver más allá y limitarme dentro de una única disciplina y no creo que a estas alturas Freud pueda limitarme. No es un tema donde me interese profundizar, por ahora.

He hecho el amor con una mujer con gran pasión aún deseando tocar a un hombre. Buscando su significado simbólico me fue confirmado mi camino de confianza, seguridad, autoestima y amor a mí misma, ese camino que a veces se difumina pero que el sueño me recordó y me animó a seguir.

Incluso en épocas pasadas de tinieblas y soledad, en esas noches oscuras y sin sentido existencial el sueño era mi descanso y mi premio, deseaba cerrar los ojos y salir de mi cuerpo para volar a otro lugar, para verlo todo desde arriba y no sentirlo. Todo era sereno y tranquilo, incluso este deseo. De esa época en la que deseaba dormir para no regresar me llevo el mayor aprendizaje, la mayor lucha y el mayor premio. Los sueños siempre me dieron la calma.

Los cuentos de Eva Luna me acompañaron de la mano al jardín los sueños la otra noche, un sueño dentro de un sueño me sorprendió y la carta del recuerdo llamó a mi puerta al despertar. El sueño principal era mi conciencia y el sueño dentro de este sueño era mi cuerpo. La lucha entre la conciencia y la carne se ha trasladado al mundo de los misterios, yo sólo quiero que se me absuelva de la responsabilidad de la conciencia por un día para poder entregarme al gozo del no pensar.

Quizá sea demasiado tarde, ¿Para qué?, ¿Para seguir al cuerpo o para seguir al alma?, cuando se empieza a andar en este camino es difícil retroceder, incluso en sueños, aunque el alma necesite un cuerpo, aunque el cuerpo necesite un alma…

Siempre un libro me acompaña al jardín de los sueños, a esos misterios que se pasean sin dueño cuando la vigilia cierra los ojos y morimos por un instante a lo eterno. Si me regalas un libro me regalas sueños.

Duermo cada día feliz, me quedo con ello.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
"La vida es sueño" Pedro Calderón de la Barca
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... y hablando de sueños he intentado acompañar esta entrada con Sueño de amor de franz liszt, pero no puedo, os lo tendreis que imaginar hasta que lo consiga

jueves, 31 de diciembre de 2009

FABRICANDO ÁNGELES


El último día del año la lluvia le abre paso al sol y me regala el calor de sus rayos entrando por la ventana, la vida también me regala una sonrisa al mirar atónita a siete felices cabras que pasan por delante de mi nueva casa, y que también disfrutan de los rayos de sol de la mañana.


Lo que he llamado muchas veces absurdo de ladrillo se está llenando de luz y el cielo me mira y me hace sonreír. Mi Ser se emociona y llora dulcemente por tener la gran suerte de poder contemplar las suaves nubes y como el viento contonea las flores que la lluvia y el sol han dado permiso para nacer.


Agradezco profundamente tener este regalo enfrente de mis ojos, tener el silencio, la calma, la quietud y la belleza que mi alma necesita para renacer a un nuevo mundo.


Escribí hace tiempo que cuando alguien se emociona con la grandiosidad de la creación se crea un ángel, en ese momento me emocionaron unos ojos brillantes y unas palabras de amor.

Que bonita profesión sería crear ángeles y que todo estuviese envuelto en magia.

A esos ángeles del pasado unas pesadas alas negras les impiden volar entre los rayos de sol que ahora me dan su calor, los nuevos ángeles rescatan a los antiguos, por que la luz siempre gana la batalla a la oscuridad, y con nuevas lágrimas de emoción y valoración las negras alas se tornan otra vez a plateadas.


El último día del año elimino las cadenas absurdas a sentimientos dolorosos que sólo producen alas negras en los ángeles y en mi alma. De mi nacen los ángeles y soy la responsable de cuidarlos con luz plateada, para que bailen a mi alrededor y las flores sigan siendo mi regalo.


Por eso quiero que mis ángeles vuelen allí donde existen alas negras, que todas las alas sean plateadas, doradas y luminosas, que su luz no se oculte entre mentiras sin piedad. Volad! Que la fuerza de la magia caiga sobre todos los que no ven ángeles en sus corazones…

Confía en la vida, la magia es el amor y el ángel eres tú.


(A todas las estrellas de mi camino, a las presentes y a las pasadas, y a la estrella más grande que me mira desde la LUZ)

!!Feliz año!!

lunes, 14 de diciembre de 2009

SI ME QUITAS CON ARTE EL VESTIDO...

Como introducción a mi próxima entrada donde hablo sobre “El arte de quitar el vestido” os
regalo y dejo a vuestra disposición parte de un ensayo sobre las artes que descubrí en “Los renglones torcidos de Dios” una magistral novela de Torcuato Luca de Tena y que creo que merece salir a la luz por invitar a la reflexión y por ser Arte en sí misma. En cientos de libros podemos encontrar muchas y variadas definiciones de arte, es un concepto abierto y subjetivo, yo invento mi propio arte con el tema del vestido y elijo este fragmento por su racionalidad y simpleza, me gusta, simplemente…


“¿Qué piensa usted de las artes?

El arte es la ciencia de lo inútil, considero que el arte es tanto más sublime cuanto mayor es su inutilidad.
El hombre es el único animal que crea necesidades que nada tienen que ver con la subsistencia del individuo y con la reproducción de la especie. No le basta comer para alimentarse, sino que condimenta los alimentos, de modo que añadan placer a la satisfacción de su necesidad. No le basta vestirse para abrigarse, sino que añade, a esta función tan elemental, la exigencia de confeccionar su ropa con determinadas formas y colores. No se contenta con cobijarse, sino que construye edificios con líneas armoniosas y caprichosas que exceden de su necesidad…


Todo eso que está inútilmente añadido a la pura necesidad ya es Arte.


La gastronomía, la alta costura y la decoración son las primeras artes creadas por nuestra especie, porque representan los excesos inútiles añadidos a nuestras necesidades primarias de comer, abrigarse y guarecerse.


Cuando el espíritu creador del hombre se separó de las necesidades primarias nacieron las Grandes Artes: la Poesía, la Danza, la Música y la Pintura.
Considero a la Arquitectura, como a la Gastronomía, un añadido inútil a una necesidad primaria.


La Danza es una mímica sublimada…


La Pintura pertenece a un género superior, es más inútil todavía, la distancia entre lo necesario y lo que no sirve para nada, se hace tan grande, que la considero entre las primeras de las artes mayores...


La Poesía es paralela en méritos a la Pintura, aunque un tanto más inútil todavía…


"Mi corazón, como una sierpe
Se ha desprendido de su piel,
Y aquí la miro entre mis dedos

Llena de heridas y de miel"

Ni el corazón tiene una piel como la de las serpientes ni el corazón acostumbra a impregnarse del zumo de las abejas…y sin embargo este poemilla de García Lorca es arte puro.


La Música. ¿Qué mayor inutilidad que unir unos ruidos con otros ruidos que no expresan directamente nada y que pueden ser interpretados de mil distintas maneras según el estado de ánimo de quien los escuche? ¿A quien alimenta? ¿A quien abriga? ¿a quien cobija?...La música es la más inútil biológicamente hablando de todas las artes y por ello, por su pavorosa y radical inutilidad, es la más grande de todas las artes, la menos irracional, la más intelectual, la más espiritual, la más humana…”

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EL ARTE DE QUITAR ELVESTIDO



Lo inútil deja de ser inútil cuando es vital para llenarme de vida...


Ahora, sólo quiero la debilidad que me produce que me quites con arte el vestido...y que cada noche sea una sorpresa que termine con el alba…


Que mis ojos te hablen, que mis labios te miren, que tus ojos me acaricien, que tus labios me lean…Ésto para mí es Arte.


El Arte necesita de esa chispa que alimenta la inspiración, debe beber de ella para existir, para ser, para expresarse, para hacer sentir...La chispa es un regalo, una sorpresa que aparece quizá cuando menos lo esperas, pero sin ella no hay Arte en ninguna de sus expresiones.


El Arte de quitar el vestido, que es el arte que ahora ocupa mis reflexiones, deseos o experiencias, más que el de escribir una novela, es un arte complejo pues su etiología y diversidad de factores crean multitud de posibles formas para todos los gustos y preferencias, ninguna mejor ni peor que la otra, distintas técnicas y distintas obras para toda clase de coleccionistas.


El Arte literal de quitar un vestido es la parte superficial, la quedo en manos de los implicados en tal hazaña.


Puede ser Arte el deseo en tus ojos, puede ser arte desnudarme sin desnudarme, de una manera tan sutil que las pieles se fusionan sin haber sentido la desaparición de la tela. Puede ser Arte que tan solo con tus ojos el vestido se esfume de mi cuerpo y desnuda me acerque a tu boca. Puede ser Arte no quitarme el vestido, que te pierdas entre mis piernas sintiendo la humedad sin haber rozado mi cuerpo. Puede ser Arte reír ante la torpeza que provocan los nervios. Puede ser Arte un te quiero que termina al despertar. Puede ser Arte que tiembles pensando en mi cuerpo desde la distancia, en el tiempo. Puede ser Arte lo que tú quieras, lo que tú sientas…


Es Arte que desnude ante ti mi alma, que me mires y consigas verme, que me oigas y consigas escucharme. El cuerpo puede estar desnudo pero encerrado en una cárcel donde no hay ventanas. El cuerpo desnudo no es arte si está atado por cadenas a las profundidades de un océano.


El Arte está en la transparencia, en un jardín infinito donde puedes ver todo lo que soy, donde puedo ver todo lo que eres, aunque dure un instante. Eso para mí es Arte.


El Arte necesita beber de esa chispa, en este arte dual la chispa debe ser dual también, por lo tanto no es responsabilidad del artista cómo será el resultado final de la obra, pues la chispa a veces ha viajado a otro lugar o nunca ha estado. Si las dos chispas chocan el Arte está asegurado a nivel sensorial, el cuerpo estremecido nos lo hará saber y el leve roce de la piel será Arte. A otros niveles de más desnudez puede haber Arte o no. Las formas de Arte no son descartables, son acumulables y la expresión perfecta de Arte se puede producir con un poco de suerte, sólo necesitamos el regalo de la chispa y la capacidad y libertad para dejarla fluir hasta el infinito…imaginación, deseo…

¿Cómo te quitaría el traje con Arte? Mi opinión sobre el Arte no distingue sexos, el deseo, la imaginación, la libertad y la chispa quitan igual un vestido que un traje.
Aunque por naturaleza y generalizando quitar un traje literalmente es tan sencillo que no hace falta contarlo, puede estar muy fácilmente carente de Arte, pero la elección de esta carencia es libre del dueño del traje y la dueña del vestido, siempre ha habido armarios aburridos y armarios vacíos.

Siempre veraneo en playas nudistas, me es fácil dejar que la piel sea mi único vestido.

¿Cómo te quitaría el traje con Arte? Ya lo estoy haciendo, ya lo estas sintiendo, ya lo has imaginado, ya ha pasado…Desnudarte sin desnudarte, para mí también es arte...