domingo, 22 de noviembre de 2009

BORRADORES

1.

Libre… Soy como una hoja en blanco en la que se puede escribir con total naturalidad, terminé el último capítulo, cerré el último libro y lo entregué en la biblioteca de la vida, donde me multaron por llevar unos meses de retraso. Con las deudas saldadas camino, ahora sí, sin cadenas que me anclen a pesados corazones que no dejan espacio para respirar.

Los últimos libros tuvieron un protagonista, una protagonista. Un viaje entre llanuras y montañas, la vida misma. El penúltimo fue un corto viaje de llanuras, la montaña fue un Everest imposible para dos alpinistas sin experiencia. El último fue un viaje con pocas llanuras, cada uno subía su propia montaña, cuando coincidimos en el Kilimanjaro comenzamos con demasiada fuerza el ascenso, un descenso con tropiezos por lo abrupto del paisaje, sólo alguna noche descansábamos para contemplar la luna. Prefiero recordar el final así, contemplando la luna.

El penúltimo libro ya no recuerdo como terminó, ha pasado a formar parte de la colección de libros que van y vienen con el momento, libros y momentos, todos hermosos e irreconciliables. Se ha perdido entre los túneles de mi memoria, a donde antes o después van a parar todos los libros, todos los recuerdos.El último libro vivido, y que ya descansa en su estantería comienza a coger polvo, terminó con un estribillo de Sabina “…estos ojos no lloran más por ti”. El nuevo libro, aún por vivir, comienza con otra frase del cantautor “Si me quitas con arte el vestido…” ¡por favor que sea con arte!

2.

No me quiero ir de aquí, ahora que acabo de llegar, ahora que me acabo de ir.

Decía no se qué escritor, de esos que llegan a mis manos, que cuando alguien no quiere vivir en un sitio es porque no es feliz allí. Yo creo que cuando alguien no quiere vivir en un sitio es por que en otro es más feliz, simplemente, o por que quiere descubrir por sí mismo si existe esa posibilidad, o no. Puedo ser feliz donde esté, hace tiempo que aprendí a aceptar lo que hay en cada momento y en cada situación, incluso a agradecerlo. Pero no me quiero ir de aquí, ahora que acabo de llegar, ahora que me acabo de ir.

Un trabajo rechazado por obligación en una bonita ciudad al sur. Un trabajo en una casi castellana ciudad al norte y obligaciones. Ni obligaciones ni trabajo me atan ahora a la casi castellana ciudad al norte pero yo no me quiero ir de aquí, ahora que acabo de llegar, ahora que me acabo de ir.

3.

Sólo quiero que alguna vez esa Ley de atracción tan metafísica y tan de moda se pegue a mí como una lapa, y no sólo a algún deportista de élite y supuesto triunfador millonario que nadie conoce. Yo conozco las leyes metafísicas y cumplo y aprendo y agradezco y perdono y ayudo y enseño y sonrío, a veces miro al cielo y sonrío. A veces miro al cielo y “telepáticamente” les indico que no me toquen las narices, y sonrío.

Días, es el plazo que le doy a la Ley de atracción y a la de vibración y a todas las demás leyes para que se peguen a mí. No sé con qué ni a quién amenazar. ¿A mi profesor de yoga que fue el primero que me enseñó estas leyes o a Conny Méndez con su manual de Metafísica cristiana? Al primero no es el momento de reencontrarlo, Conny dejo de estar entre nosotros el año que nací, me comunicaré “telepáticamente” con ella poniendo una reclamación sin acuse de recibo. Por ahora la telepatía solo funciona en un sentido, o en ninguno. Tendré que sonreír mirando al frente.

Si yo sé lo que quiero y lo quiero atraer, por qué pedirlo tanto, porque repetir en un folio tantas veces mi deseo como si fuera un castigo de antiguos colegios, por qué repetirlo con una fórmula matemática y semántica perfecta, ¿por qué? Si yo sé lo que deseo, lo que quiero y lo que quiero atraer a mi vida, cómo no lo van a saber las altas esferas angelicales, las altas esferas de guías y maestros, cómo no lo va a saber el Universo si mi pensamiento vuela infinitamente en el tiempo y en el espacio. El alquimista de Coelho no lo sabía y todo el Universo se puso de su parte.

Estoy absolutamente segura del conocimiento que tiene el Universo de mis deseos por eso no considero necesaria la aplicación de tantas normas para que la Ley se cumpla. Soy consecuente con mi vida, mis actos, mis pensamientos, mis deseos…, por lo tanto considero que quien inventó la ley debería ser consecuente con su aplicación. Pero como en todos los sistemas de leyes y derechos ésto no funciona a la perfección. Le concedo una disculpa a la inutilidad humana pero no se la concedo al Universo. De todas formas el Universo tiene buenos abogados defensores y para todo existe una respuesta: si algo no se te concede es por que algo mejor vendrá o porque no es tu destino, ni tu plan de vida. Excusas para no cumplir las leyes, mil. Que torpe he tenido que ser, que torpe soy, mi destino no lo encuentro, yo siempre recibo excusas. A pesar de ello, sonrío.

4.

Empecé a no tomarme las cosas demasiado en serio hace unos meses, a raíz de alguna sorpresa decepcionante producto de expectativas idealizadas motivadas por la falta de transparencia, sensatez y sinceridad de la persona en cuestión que causa dicha decepción. Personas que ya están en las estanterías de la biblioteca.

Pasé por la “Borrachera de debilidad”, concepto que acertadamente introdujo Kundera en mi vida. También el de “amistad erótica”, pero ese es para otro capítulo. Otra vez la Ley de atracción! O la Ley de la no atracción, que a mí se adapta mucho mejor. Perdí el juicio también, por emborracharme, los abogados defensores alegaron que el aprendizaje a través de la decepción y la tristeza estaban en mi destino, la debilidad les abrió la puerta. Mis abogados no fueron escuchados, mis testigos fueron extorsionados. A pesar de ello, sonrío.

Que cómodo es ser débil, es la excusa perfecta para no asumir, para no responsabilizarte de ti mismo ni de las influencias de tus actos en los demás. Es la forma perfecta para recibir de los demás sin dar nada a cambio. Ser débil no es emborracharse de debilidad, quien se emborracha de debilidad sólo es débil el tiempo que dure la borrachera. La debilidad es egoísta en su forma y en su fondo. La debilidad momentánea forma parte de todos nosotros en alguna situación que nos coge por sorpresa o cansados y el alcohol en esos momentos nos emborracha como cuando éramos adolescentes.
Una borrachera puede ser divertida, te relajas y disfrutas, pero la debilidad ataca cuando más borracho estás. Te ha ido dando chupitos poco a poco hasta que no puedes casi mantenerte en pie. Y estas resacas son de las que duran unos cuantos días, o semanas o meses, hay personas a las que les acompaña toda la vida. Es la llamada por mí “resaca de debilidad”, que mi cuerpo no tolera, ni mis neuronas, pues con estas resacas es mejor no pensar, dejar que pasen, que se esfumen, que vuelen, pues de forma natural el cuerpo y la mente se desintoxican si le das refrescantes zumos de frutas, sonrisas o un nuevo amante con arte. Prefiero los zumos de frutas a los chupitos traicioneros, el amante es un buen antídoto si no intentas sustituir lo que has perdido ni lo utilizas para esconderte de la realidad. Quizá hable de los licores que me dejaron semejante resaca más adelante, si vuelvo a la biblioteca a recuperar datos.

Afortunadamente la fortaleza, el valor y la voluntad me acompañan en mi camino y la debilidad pocas veces ataca, lo hace más en la intimidad, pues además de egoísta la debilidad suele ser cobarde. Si algo tengo claro es que no quiero la debilidad en mi vida ni a quien me la provoque ni a quien me la contagie, sólo la tolero, respeto y acompaño de la mano algunos instantes afines a nuestra naturaleza.

5.

Hace una eternidad escribí un cuento…

Ahora, sólo quiero la debilidad que me produce que me quites con arte el vestido...y que cada noche sea una sorpresa que termine con el alba…


Layna Ultreia.

lunes, 9 de noviembre de 2009

CUENTO DE HADAS

SU PRIMER CUENTO DE HADAS

Camino mágico, el de Santiago, lleno de senderos con la sabiduría de miles de huellas. Árboles y flores, el viento crea música entre sus hojas y pétalos y te acaricia con la suavidad de un ángel, silencio maravilloso. Ahí vive Maya, mi pequeña hadita, recién diplomada es un hada joven, curiosa, exploradora, inconformista, gran conocedora del cielo y las estrellas, como sus antepasados, a los que debe su nombre.

A pesar de vivir en el mejor lugar del mundo siente inquietudes por saber cómo será la vida allí donde las hadas ya no viven, de donde fueron expulsadas. ¿De verdad serán tan malos? se pregunta a veces. Ve pasar desde la flor donde descansa a miles de personas cada año, pero no se acerca, sólo observa. A veces juguetona se desliza dentro de algún sueño para darle luz y color y así la persona en cuestión despierta con un sentimiento especial, una sensación de alegría y dicha que sólo las hadas y los ángeles conocen en profundidad.

Layna se sentó a descansar con su espalda apoyada en un gran árbol, pues sabía de la energía que le daría este ser milenario. Siempre llevaba un cuaderno, donde plasmaba sus emociones, pensamientos, sentimientos, un cuaderno secreto donde escribía las experiencias durante el camino sagrado, pues le habían contado que podían pasar cosas especiales y aún las estaba esperando.

Maya contemplaba ensimismada los ojos de Layna, un brillo especial en ellos, sensibilidad, ternura, fuerza, belleza en su aura y una ligera nostalgia que hacía que su mirada fuera un océano de luces. Maya nunca se había acercado tanto a un ser de la especie humana, ellas, las hadas, vivían en su mundo mágico y maravilloso, lleno de valores y música, de amor y baile pero no pudo resistirse y se acercó a Layna. Leyó lo que tenía escrito en su cuaderno, era una pequeña carta y lloró.

“Mi Duende,
Escucho el sonido de los pájaros que tanto te gustan, olor a flores húmedas por la lluvia. Te recuerdo, te añoro...Yo también amo tus pestañas, y tus ojos, y tu boca. Amo tu pasión, tu ternura, tu debilidad. Amo tu mirada clavada en la mía. Te amo a ti, todo lo que eres y lo que puedes ser. Una brisa fría mueve las hojas de los árboles, un precioso cielo al atardecer, me gustaría que lo vieras a través de mis ojos. No olvides mis palabras, yo no olvido las tuyas. No olvides mis besos, yo no olvido los tuyos. No olvides mis manos, yo no olvido las tuyas. No olvides mi corazón, yo no olvido el tuyo. Ojala que vuelvas y todo florezca y el alma rebose dicha porque el círculo volvió a completarse. Entre las notas musicales que me regalaste, el piano me inunda y en su esencia estás tú. Estás en mis pensamientos, en mi corazón y en las lágrimas que intento contener cuando empiezo a echarte de menos.
Te siento, te amo.
Tu hada”

Maya descubrió que también había hadas y duendes en el mundo al que le habían prohibido ir por ser tan peligroso para su frágil alma. Su juventud y rebeldía la empujaron a seguir al lado de Layna, al lado de un hada en cuerpo de mujer, sabía que tenía algo importante que aprender junto a ella, era parte de su destino. Maya se despidió de los árboles y las flores y prometió volver para contar lo que viviría en ese mundo tan desconocido y lejano para ella.

Se asustó en el viaje de regreso a casa de Layna, ruido y desorden, no estaba acostumbrada pero siguió adelante, pues el alma de su amiga la arropaba con su brillo, confiaba en ella. Cuando Layna abrió la puerta pensaba que seguiría sola, pues su pianista pasaba fuera largas temporadas, por eso le echó tanto de menos en el camino mágico. Para su sorpresa unas notas musicales la recibieron, una dulce melodía hizo que llorase de emoción y alegría, contempló a su amor tocando con el alma.

Maya sintió un escalofrío, pues las hadas son terriblemente sensibles, bailó entre los dedos del pianista, se dejó llevar entre las notas musicales que esta vez no eran producidas por el viento, sino por el arte, por el amor. La energía enriquecedora que la inundó hizo que aprendiera la lección más grande de su vida: el amor está en todas partes, de un millón de formas, no sólo en caminos mágicos y mundos de hadas, duendes y ángeles, sólo hay que encontrarlo, que buscarlo, ser valiente por que existe y es un regalo divino para todos los seres.

Maya volvió a su mundo mágico pero algo dentro de ella había cambiado, ya no era una pequeña hadita, ahora su corazón y su luz brillaban más que nunca, sus alas eran las alas de una reina y su mensaje un mensaje que va de hada en hada, de duende en duende, de ser mágico en ser mágico por todos los caminos y bosques:

“No los abandonéis, necesitan nuestra magia ahora más que nunca, tienen luz y amor dentro de ellos, tenemos que ayudarlos por que nosotros podemos y es nuestro deber, no se merecen que los abandonemos por que unos cuantos ignorantes estropearan parte del mundo, su esencia es como la nuestra, solo necesitan aprender, cuando se ayuda a quien lo necesita es un acto de amor, somos seres con esta naturaleza y debemos demostrarlo, no ser egoístas y quedarnos en nuestra burbuja maravillosa de colores, melodías, árboles y flores”

Los seres mágicos reflexionaron y siguieron a su reina Maya, ahora muchos de ellos nos susurran y nos abrazan, nos visitan, se meten en nuestros sueños, muchos de ellos han aprendido a ver la belleza también en nuestro mundo, en todas las cosas.

Maya cambió su visión del mundo y ahora se acerca a cada persona que se para a descansar en ese árbol, ninguna ha llegado a tener jamás la luz de Layna, pero mejor se siente ella, pues si falta luz puede regalar parte de la suya y contribuir a un mundo mejor, a llenar de magia el corazón de muchas personas, a despertar la música que todos tenemos dentro, esa noche los sueños de esas personas eran de todos los colores.

Layna sintió frío y despertó, seguía apoyada en el árbol, había tenido un bonito sueño con estrellas y música. La noche había caído y la luna la iluminaba, la magia del camino la envolvía, lo sintió en su interior cuando leyó las palabras escritas en su cuaderno; había escrito su primer cuento de hadas…

Layna Ultreia

sábado, 31 de octubre de 2009




He escrito mi primer cuento!, un cuento de hadas para un concurso literario, los lectores del blog sereis los primero en leerlo, pues me gustaría antes de enviarlo tener opiniones y críticas, constructivas eh!. Lo tengo terminado hace muchos días, por lo que ya no creo que cambie nada, pero me importa vuestra opinión y si tengo que escribir otro por que este no os gusta lo haré!

También quiero que colaboreis conmigo y me ayudeis a elegir el apellido de mi pseudónimo, estoy barajando varias opciones pero me gustría que me dierais ideas. El nombre de mi pseudónimo es Layna, es un nombre griego que significa luz, verdad. Sólo falta el apellido!

Para escribir el cuento me he inspirado en situaciones y sensaciones reales muy decoradas con imaginación, que ha volado cuando empecé a escribir.

A continuación podeis leer la primera parte de mi cuento, en la próxima entrada la segunda. Espero que os guste. Gracias por leerlo.




SU PRIMER CUENTO DE HADAS


Camino mágico, el de Santiago, lleno de senderos con la sabiduría de miles de huellas. Árboles y flores, el viento crea música entre sus hojas y pétalos y te acaricia con la suavidad de un ángel, silencio maravilloso. Ahí vive Maya, mi pequeña hadita, recién diplomada es un hada joven, curiosa, exploradora, inconformista, gran conocedora del cielo y las estrellas, como sus antepasados, a los que debe su nombre.

A pesar de vivir en el mejor lugar del mundo siente inquietudes por saber cómo será la vida allí donde las hadas ya no viven, de donde fueron expulsadas. ¿De verdad serán tan malos? se pregunta a veces. Ve pasar desde la flor donde descansa a miles de personas cada año, pero no se acerca, sólo observa. A veces juguetona se desliza dentro de algún sueño para darle luz y color y así, la persona en cuestión, despierta con un sentimiento especial, una sensación de alegría y dicha que sólo las hadas y los ángeles conocen en profundidad.

Layna se sentó a descansar con su espalda apoyada en un gran árbol, pues sabía de la energía que le daría este ser milenario, siempre llevaba un cuaderno donde plasmaba sus emociones, pensamientos, sentimientos, un cuaderno secreto donde escribía las experiencias durante el camino sagrado, pues le habían contado que podían pasar cosas especiales y aún las estaba esperando.

Maya contemplaba ensimismada los ojos de Layna, un brillo especial en ellos, sensibilidad, ternura, fuerza, belleza en su aura y una ligera nostalgia que hacía que su mirada fuera un océano de luces. Maya nunca se había acercado tanto a un ser de la especie humana, ellas, las hadas, vivían en su mundo mágico y maravilloso, lleno de valores y música, de amor y baile pero no pudo resistirse y se acercó a Layna. Leyó lo que tenía escrito en su cuaderno, era una pequeña carta y lloró.


“Mi Duende:

Escucho el sonido de los pájaros que tanto te gustan, olor a flores húmedas por la lluvia. Te recuerdo, te añoro...Yo también amo tus pestañas, y tus ojos, y tu boca. Amo tu pasión, tu ternura, tu debilidad. Amo tu mirada clavada en la mía. Te amo a ti, todo lo que eres y lo que puedes ser. Una brisa fría mueve las hojas de los árboles, un precioso cielo al atardecer, me gustaría que lo vieras a través de mis ojos. No olvides mis palabras, yo no olvido las tuyas. No olvides mis besos, yo no olvido los tuyos. No olvides mis manos, yo no olvido las tuyas. No olvides mi corazón, yo no olvido el tuyo. Ojala que vuelvas y todo florezca y el alma rebose dicha por que el círculo volvió a completarse. Entre las notas musicales que me regalaste, el piano me inunda y en su esencia estás tú. Estás en mis pensamientos, en mi corazón y en las lágrimas que intento contener cuando empiezo a echarte de menos.
Te siento, te amo.
Tu hada”

Maya descubrió que también había hadas y duendes en el mundo al que le habían prohibido ir por ser tan peligroso para su frágil alma. Su juventud y rebeldía la empujaron a seguir al lado de Layna, al lado de un hada en cuerpo de mujer, sabía que tenía algo importante que aprender junto a ella, era parte de su destino. Maya se despidió de los árboles y las flores y prometió volver para contar lo que viviría en ese mundo tan desconocido y lejano para ella.


Continuará...






sábado, 10 de octubre de 2009

VOLVERÍA A NACER MIL VECES



Tres años, con sus días, horas y minutos, me atrevo por fin a escribir humildemente unas líneas de recuerdo, de agradecimiento, de amor.

Quizá las lágrimas empañaban las letras antes, quizá el miedo a no saber expresar lo sentido, quizá la gran responsabilidad de hablar de una madre que no está, de una madre que decidió marchar. Quizá no he querido hacerlo. Dos años sin ella. Dos años sin mamá.

No es mi intención llorar ni hacer llorar, ni siquiera emocionar, solo quiero darle a mi madre espacio entre mis escritos, que las letras que fluyen de mí en otras situaciones ayudándome a cicatrizar heridas y a sacar lo peor y lo mejor de mí, me ayuden ahora a abrazarla, a sentirla, a tocarla, a vivirla, a amarla… para que no desaparezca en los túneles de la memoria, para que siga viva de otra manera, no sólo en el recuerdo y en los sueños donde me visita.

Es tan rara la percepción del tiempo, a veces parece que fue ayer cuando se marchó, parece que voy a ir a verla, para que me cuide con los mimos que sólo dan las madres, esos pequeños detalles que se valoran cuando desaparecen, pequeños detalles que incluso me hacen reír: cuanto echo de menos ese caldito los domingos para aliviar la garganta de una noche loca, esa tortilla de patata y esos filetes empanados que no he vuelto a probar, sabores y olores deslizándose entre las nubes de mis recuerdos.

Otras veces miro atrás y ha pasado una eternidad, las nubes se han marchado con el viento, está tan lejos, hace tanto tiempo que no la veo, que no la toco que me da miedo olvidar sus ojos y su boca y su pelo y su voz y su cuerpo y su forma de andar y de bailar y de reír y de llorar y de gritar.

Me gustaba su sonrisa cuando se veía guapa.
Me gustaba cuando contaba las galletas que podía comerse para mantener la línea.
Me gustaba su colocación obsesiva de cualquier detalle.
Me gustaba verla andar por la calle, siempre tan rápido como si tuviera prisa por algo.

Quizá lo que más eche de menos es sentir que hay alguien en el mundo que daría su vida por mi, quizá sea egoísta, pero si pudiera volver a sentir esa protección la sensación de abandono y soledad que a veces me invade no sería tan profunda.

Ojala apareciera por la puerta preocupada cuando me siento mal y pusiera su mano en mi frente para comprobar si tengo fiebre, ojala me cuidara, ojala pudiera ahora cuidarla yo a ella.

Afortunadamente esa sensación de abandono y soledad cada vez está menos presente, pues mi vida está llena de personas maravillosas, a esas a las que llamo mis estrellas. Quizá su pérdida me ha enseñado a valorar lo más importante en esta vida.

Siempre quedará ese pinchazo, lo que yo llamo los dolores del alma, que nunca desparecen del todo, ese rincón vacío siempre estará. Lo llenaré de colores.

Una madre es la única persona que puede protegerte tan solo con su existencia por que los vínculos que te unen a ella son los de la vida, el cordón que te cortan al nacer permanece para siempre.

No era perfecta, ni la mejor en todo, ni la peor en nada, era ella, simplemente.

Ahora, desde mi aceptación y respeto por su marcha la recuerdo con una sonrisa, a veces con lágrimas, pero feliz.


Volvería a nacer mil veces para que me dieras la vida…

y volver a soñar lo que he soñado, volver a besar lo que he besado, volver a llorar lo que he llorado, amar lo que he amado…

Todo te lo agradezco, el pasado y el futuro, volvería a nacer de tu sangre por que sin tu vida no sería yo ni la luz que me envuelve ahora al recordarte.

Volvería a nacer mil veces para que me dieras la vida y besarte cada día, sonreírte, abrazarte, cuidarte…

Volviste un instante para abrazarme desde el cielo, que bonito regalo .Sigue bailando entre las nubes, duerme tranquila…Porque volvería a nacer mil veces para que me dieras la vida.



viernes, 25 de septiembre de 2009

PASIÓN Y SEXO ENTRE ANÓNIMOS


*Con música! cada uno que le ponga la suya...













Munch lo pintó así:






Picasso así:




Y Klimt así:







Auguste Rodin lo esculpió:






Silvio Rodríguez lo cantó:

“Ando como hormiguita por tu espalda,
ando por la quebrada dulce de la seda
vengo de las alturas de tus nalgas
hacia el oro que se derrama y se me entrega…”

Bukowski lo estropeó.


Y YO lo cuento así: palabras entre desconocidos y anónimos para disfrutar.


Me mareo sólo de pensar
en tener otra vez tus pezones erizados
en mi lengua,
en que mis manos vuelvan a recorrerte
y te aprieten contra mí,
que bailemos otra vez la danza del amor,
del sexo elaborado,
de tus palabras y de las mías,
de tu gesto descansado en la mitad
de tus fluidos en mi cama,
antes de cerrar los ojitos en paz
y estrecharnos en este silencio envolvente
hasta que entre la luz
de un nuevo día de otoño.

(Anónimo)



Contémplame en silencio, clava tus ojos en los míos,
a un suspiro de distancia siento tu respiración, sientes mis latidos, soy tuya.

Roza levemente tus labios húmedos con los míos que te esperan ansiosos y tímidos,
Desliza tu lengua siguiendo las curvas de mi cuerpo excitado que tiembla al sentirte.
Dibuja con tus manos cada centímetro de mi piel que espera tu calor,
Bésame y dame la vida este instante.

Mis pezones erizados juegan con tu boca,
mi lengua saborea tu cuerpo mareado de lujuria.
Tu sexo erecto se pierde entre mis labios que juegan entregados al gozo.

Te regalo mi cuerpo, penétrame con fuerza!
Con la pasión que se muere si no la dejamos volar,
Quédate dentro de mí, mientras me muerdes con locura.
Siente el deslizamiento de tu sexo con el mío, soy tuya.

Mírame ahora, contempla el placer en mis ojos, en mi boca,
En mis piernas que te sujetan con fuerza para que no desaparezcas.

Sal de mí, quiero recorrer tu sexo con mis manos, con mi cuerpo,
que juegue conmigo hasta que mis caderas no soporten su ausencia.
Vuelve dentro, haz lo que desees, soy tuya…eres mío.

Duerme con tu mano en mi pecho sintiendo su forma,
Te despertaré suavemente, muy suave sobre ti,
Y te susurraré al oído…
para que te des cuenta que la noche no ha sido un sueño…


lunes, 24 de agosto de 2009

A mis estrellas

Estrellas y silencio
silencio sereno
estrellas y sonrisas
sonrisas y emoción
emoción y lágrimas
lágrimas por vivir
vivir con mi familia
vivir con mis amigos
vivir con quien quiso quedarse
vivir sin quien se fue...
Tantas cosas....
Hay música
Hay teatro y arte
Hay París y Londres y Marruecos...
Hay miradas
Hay nuevos libros, nuevas letras
Miles de planes o ninguno, no importa...
Tantas cosas...
El sonido de las conchas me hace sonreir, deslizándose hacia la orilla chocan unas contra otras de manera perfecta, arrastradas lentamente el mar las expulsa y nos las regala, mientras escucho su música el final de la ola toca mis pies levemente, pararía el tiempo en ese instante...
Tantas cosas...
Mi corazón está abierto y mi mente y mi mundo. Que la oscuridad vuele hacia el horizonte , allí lejos, donde termina el mar, por que aquí cerca está lo que me da vida, mis estrellas.
Cada sentido cobra protagonismo en estos días de valoración; mis ojos son espejos de otros ojos, de paisajes, de colores; mis oídos se rinden al viento, al romper de las olas, música; mi boca se derrite con el sabor del mar, del huerto; mis manos y mi cuerpo son masajeados por la arena húmeda, el agua, el calor del sol.
Una vez fui estrella de luz infinita en el camino de alguna persona, lo sigo siendo el camino de
otras. Son tantas las estrellas de luz que me acompañan, unas aparecen y otras desaparecen, otras, las más luminosas, siempre están. Ellas han respetado mi silencio, han vivido tímidamente mis lágrimas y han bailado conmigo mi regreso. Sólo con estar ahí, con lo malo y con lo bueno, sinceros.
Buscando, buscando...andando, siempre peregrinos hacia una meta, lo importante es el camino, el aquí, el ahora y este camino lo vivo rodeada de personas maravillosas. Gracias.

lunes, 10 de agosto de 2009

CÍRCULO CERRADO. 2ª PARTE.

" EL REY TE EMPUJARÁ A LAS MAZMORRAS QUE AÚN TE QUEDAN POR VISITAR"
Rosetta Forner, La reina que dió calabazas al caballero de la armadura oxidada


Para cerrar el círculo por completo no debe existir rencor, por muy difícil que parezca el rencor se esfuma de un día para otro, se va disolviendo y evaporando hasta que no queda nada.

Aconsejo vivir intensamente nuestra oscuridad, ser conscientes de la rabia...viviéndola! es algo natural, es la única manera para que desaparezca, de que vuele para no volver. Canalizándola como podamos, como sepamos: escribiendo, llorando, pensando, gritando, paseando, con amigos...

Tener claro desde el principio la intención y el objetivo auque parezca imposible de cumplir: Perdonar. Y así poder cerrar el círculo y ser felices.

¿Cómo perdonar a quien nos ha hecho tanto daño?

Pues no lo sé, pero llega un día en que sucede. Creo, como he dicho antes, que el objetivo y la intención son importantes, también el quererse a sí misma, pues el rencor nos hace daño, y agradecer sinceramente lo bueno que esa relación nos trajo y lo que nos hizo y nos hace aprender.

El proceso puede fluctuar entre tristeza profunda, deseo de no sentir, ansiedad, serenidad, resignación, nostalgia, aceptación, rencor, rabia...Hasta que llega el primer día de indiferencia, donde empezamos a ser protagonistas de nuestras vidas otra vez. También llega un día en que no lo recuerdas ni un segundo y otro y otro....Y cuando vuelves a recordar el recuerdo ya no te hace llorar, te hacer sonreir, por que ya no duele.

Quizá algunas esperen el cambio en el caballero, !No espereis! En algunos casos, como nos cuenta Rosetta Forner en "La Reina que dió calabazas al caballero de la armadura oxidada", puede que la vida y el destino conceda una segunda oportunidad, se produzca un nuevo encuentro pero cuando las dos personas hayan aprendido las lecciones que tenían que aprender por separado. "Segundas oportunidades nunca fueron buenas hasta que lo fueron, si las dos personas así lo deciden" pero ya no serán las mismas personas, serán otras. De todas formas es poco problable, que cada uno ande su camino y viva su historia sin esperar nada.

En el final de mi proceso agradezco profundamente el regalo que la vida me hizo, auque todavía pese algo de dolor en la balanza y siga un pequeño pinchazo en el corazón, así son los dolores del alma. Agradezco los ojos que me miraron, los oídos que me escucharon, las manos que me tocaron, los labios que me besaron. Agradezco su corazón, sus palabras, su arte, su historia, me tocó el corazón y me hizo sentir viva. Gracias.

Valor, esfuerzo, voluntad...amor...Todo se puede conseguir.


"Vivir con las emociones bloqueadas sólo acarrea infelicidad, desolación, ausencia y soledad"
"Sé amable sindejar de ser sincera. Nunca digas algo que no sientas. Expresa siempre como te sientes, no dejes nunca de ser tú misma. Sé generosa en tus demostraciones afectivas. La sinceridad deberá presidir siempre..."
"...Eran inteligentes, pero no sabios, al carecer de la armonía del corazón."
"Cuando alguien tiene miedo al abrazo del amor, no se permite amar ni ser amado...pero ninguna muralla es para siempre, ninguna mentira dura eternamente"
"...Debía mantenerse al margen, observar, ser ella misma pero dejarle a él hacer su propio camino, no importaba cuál fuese el resultado"
Rosetta Forner, La Reina de las hadas.
"Ten paciencia y confía en que lo encontrarás, pero sólo cuando él esté preparado"
Joan Brady, Dios vuelve en una harley.
"Pese a todo, continúa sorprendiéndote, maravillándote. Seguir experimentando estos sentimientos significa saborear la belleza de la spequeñas cosas, ver la respiración de al creación en una hoja. Vivir asombrado de descubrir nuevas posibilidades de vida y mantenerse siempre joven. Cuando ya no conseguimos maravillarnos por nada nos invade la tristeza"
Romano Battaglia, El buscador de sueños.
....Y continúo mi camino, la luna me regala su magia, el sol me regala su energía y mis amigos y mi familia están ahí.... a allos dedico mi próxima entrada...