sábado, 10 de octubre de 2009

VOLVERÍA A NACER MIL VECES



Tres años, con sus días, horas y minutos, me atrevo por fin a escribir humildemente unas líneas de recuerdo, de agradecimiento, de amor.

Quizá las lágrimas empañaban las letras antes, quizá el miedo a no saber expresar lo sentido, quizá la gran responsabilidad de hablar de una madre que no está, de una madre que decidió marchar. Quizá no he querido hacerlo. Dos años sin ella. Dos años sin mamá.

No es mi intención llorar ni hacer llorar, ni siquiera emocionar, solo quiero darle a mi madre espacio entre mis escritos, que las letras que fluyen de mí en otras situaciones ayudándome a cicatrizar heridas y a sacar lo peor y lo mejor de mí, me ayuden ahora a abrazarla, a sentirla, a tocarla, a vivirla, a amarla… para que no desaparezca en los túneles de la memoria, para que siga viva de otra manera, no sólo en el recuerdo y en los sueños donde me visita.

Es tan rara la percepción del tiempo, a veces parece que fue ayer cuando se marchó, parece que voy a ir a verla, para que me cuide con los mimos que sólo dan las madres, esos pequeños detalles que se valoran cuando desaparecen, pequeños detalles que incluso me hacen reír: cuanto echo de menos ese caldito los domingos para aliviar la garganta de una noche loca, esa tortilla de patata y esos filetes empanados que no he vuelto a probar, sabores y olores deslizándose entre las nubes de mis recuerdos.

Otras veces miro atrás y ha pasado una eternidad, las nubes se han marchado con el viento, está tan lejos, hace tanto tiempo que no la veo, que no la toco que me da miedo olvidar sus ojos y su boca y su pelo y su voz y su cuerpo y su forma de andar y de bailar y de reír y de llorar y de gritar.

Me gustaba su sonrisa cuando se veía guapa.
Me gustaba cuando contaba las galletas que podía comerse para mantener la línea.
Me gustaba su colocación obsesiva de cualquier detalle.
Me gustaba verla andar por la calle, siempre tan rápido como si tuviera prisa por algo.

Quizá lo que más eche de menos es sentir que hay alguien en el mundo que daría su vida por mi, quizá sea egoísta, pero si pudiera volver a sentir esa protección la sensación de abandono y soledad que a veces me invade no sería tan profunda.

Ojala apareciera por la puerta preocupada cuando me siento mal y pusiera su mano en mi frente para comprobar si tengo fiebre, ojala me cuidara, ojala pudiera ahora cuidarla yo a ella.

Afortunadamente esa sensación de abandono y soledad cada vez está menos presente, pues mi vida está llena de personas maravillosas, a esas a las que llamo mis estrellas. Quizá su pérdida me ha enseñado a valorar lo más importante en esta vida.

Siempre quedará ese pinchazo, lo que yo llamo los dolores del alma, que nunca desparecen del todo, ese rincón vacío siempre estará. Lo llenaré de colores.

Una madre es la única persona que puede protegerte tan solo con su existencia por que los vínculos que te unen a ella son los de la vida, el cordón que te cortan al nacer permanece para siempre.

No era perfecta, ni la mejor en todo, ni la peor en nada, era ella, simplemente.

Ahora, desde mi aceptación y respeto por su marcha la recuerdo con una sonrisa, a veces con lágrimas, pero feliz.


Volvería a nacer mil veces para que me dieras la vida…

y volver a soñar lo que he soñado, volver a besar lo que he besado, volver a llorar lo que he llorado, amar lo que he amado…

Todo te lo agradezco, el pasado y el futuro, volvería a nacer de tu sangre por que sin tu vida no sería yo ni la luz que me envuelve ahora al recordarte.

Volvería a nacer mil veces para que me dieras la vida y besarte cada día, sonreírte, abrazarte, cuidarte…

Volviste un instante para abrazarme desde el cielo, que bonito regalo .Sigue bailando entre las nubes, duerme tranquila…Porque volvería a nacer mil veces para que me dieras la vida.



11 comentarios:

edu dijo...

Simplemente maravilloso

Anónimo dijo...

Me has puesto la carne de gallina..., una vez más. tengo ganas de verte, ya sabes que mi casa es tu casa. besos. Laura Román.

Raquel dijo...

si Laura lee este mensaje por favooo que no se como comunicarte contigo!! not engo tu tlf ni naaaaaa, a ver si el facebook o el mesenger ayudan. un beso.

Almu dijo...

Que bonito Raquel, me has echo llorar, pero tambien reir, porque a mí me encanta recordar a tu madre, pienso en ella muy amenudo y éstas letras tuyas reviven mis sentimientos....Que buenas aquellas tortillas, los filetitos y los huevos!! jeeje, que risas cuando hablabamos en la terraza donde pasaba tanto tiempo tomando el sol, estoy morena??me preguntaba cada día, enseñandome las marcas del bikini!! jejje; tengo tantos recuerdos de ella....
Bueno que decir...., que ella no deja de mirar por nosotras, que siempre está ahí y así seguirá protegiendosno. Te quiero Antonia, Tú forastera!!!

Anónimo dijo...

es muy bonito leerte cuando habla tu corazón, gracias por ayudar a que otros se abran...

ALI dijo...

TU MADRE DEBE ESTAR MUY ORGULLOSA DE TÍ CON ESTAS LÍNEAS QUE LE DEDICAS PÚBLICAMENTE.
HACÍA TIEMPO QUE NO LEÍA ALGO TAN BELLO.
1BSO CURRA.

esmeralda dijo...

me he quedado boquiabierta a leer estas lineas que le dedicas a tu madre, es una de las cosas mas bonitas que nunca habia leido, es bueno que expreses tus sentimientos, tu madres siempre estará contigo. un beso, cuenta con nosotros para lo que necesites.

marjimmar dijo...

Vaya Raquel...empatizo contigo. Se que tus intenciones no eran hacer llorar, sin embargo,no he podido evitarlo. Quizas, recordar, duele más de lo que una piensa y cree haber superado.
Me gusta tu blog. Te sigo...saludos

Isora dijo...

Raquel, que sensibilidad, otra más emocionada al leer esta entrada, aquí estoy, sola, leyendo, con los pelos de gallina y con las lágrimas asomando. Es maravillosa tu forma de escribir, de expresar esos sentimientos que llevas dentro.
Mil gracias por compartir todos estos sentimientos, soy una privilegiada al haber encontrado tu blog, y poder leerte.
Un beso.

Elchiado dijo...

Esta noche mis pasos me han traído hasta aquí. Llego con todo el respeto y me quito los zapatos para no ensuciar una sola letra de lo que he vuelto a leer de nuevo. Cuando quiero recordar lo que es una madre, lo que sólo una madre puede ser, me acuerdo de todas estas palabras y guardo silencio. Volvería a nacer mil veces... Me perdonarás si vengo a removerte algo por dentro, pero es que yo ando removido siempre que recuerdo esta forma tuya tan íntima e intensa de proclamar un amor. Dentro de un día y medio operan a mi madre y quise venir hasta aquí para descansar un rato en este tierno regazo de letras. Un besito, un abrazo, una sonrisa que te quiere.

Raquel dijo...

Gracias a tí por tu visita mi Chiado, cómo vas a ensuciar tu? gracias por recordármela. Vuelve cuando quieras, para eso está. besos mi niño y cuida de tu mami.