lunes, 26 de abril de 2010

ANTES DE CONTINUAR... (2ª parte)


Me siento en una barca,
de esas viejas y con historia
de acogedores pueblos pesqueros
con colores de vida
arañada por la sal y el viento,
esas barcas que te transportan a un lienzo.
Quiero ser mecida, por el mar de los recuerdos,
navegando, guiada por unos remos,
los de mi humilde barquero.
Con los surcos de la sabiduría
que el sol le regaló tras los años,
veo bellos ojos en su rostro agrietado
transparente es su sonrisa
manos fuertes y sin miedos
que me guíarán en mi viaje
por el mar de los recuerdos.

Algunos niños nacen siendo viejos (película “Que bello es vivir”), algunos ancianos mueren siendo niños. Así nació mi barquero, con la sabiduría, la sensatez y la fuerza de quien lucha contra las olas para sobrevivir y comer. Ahora, en los tranquilos viajes en los que rema con calma, regala la inocencia de un niño que nada teme, la mirada del arcoiris y sus caricias son de porcelana.

Voy a mirar atrás, como os dije, me mecerá mi barca en el paseo por algunos escritos pasados y ya guardados.

Mi barquero rema, yo miro al horizonte y comienza a dibujarse el lienzo del recuerdo, los contornos se van haciendo cada vez más definidos y vuelvo a uno de los relatos que más dudas ha causado. No es un lienzo recién pintado pero sus colores, aunque secos, conservan su brillo intacto.

No necesito a un poeta, escribió Layna. Yo tampoco necesito a quien no sepa vivir con el corazón, en eso estamos de acuerdo Layna y yo. No quiero cuadros, ni flores de pintores, no quiero letras ni canciones, no quiero cobardes ni ojos que no miran, no quiero el arte de una manos que saben esculpir daño.

Nunca un poeta estuvo en mi vida, sí hubo quien me acercó a sus letras. Nunca me leyeron poemas antes de dormir, pero sí me leyeron libros que me ayudaban a vivir. Nunca estuve atrapada en la cárcel de unos ojos, pero mis ojos sí fueron cárceles para otros.

Si alguna vez estuve encerrada, las rejas fueron de bambú y plumas, no tuve un verano de tormentas y tormentos, cuando aparté el bambú de mi camino, soplé las plumas que empañaban este cuento y las usé como alas. Las tormentas quizá duraron una semana y algún día más que el silencio y las estrellas se ocuparon de limpiar.

Layna se ha movido entre distintas historias que forman mi puzzle, Layna es producto de la cirugía de mi alma, ha viajado al extremo del cuchillo de sensaciones y sentimientos. Yo me corté con el cuchillo varias veces, seguramente me cortaré muchas más, pero los cortes de Layna son profundos en el alma, se recrea, nada, se marea entre la sangre que pudo ser, que puede ser en cualquier vida que me lee.

Me muevo al escribir entre tantos parámetros casi imposibles de explicar que sólo puedo decir que puedo empatizar, volar a volcanes fuera de mi realidad, puedo abstraerme, buscar, sentir y pensar o no pensar.

El poeta no existió como único e individual, el poeta es mucho más, nunca hubo un banco por delante del que pasar, pero eso da igual, lo importante quedó dicho, mis mensajes sueltos, sin rejas para quien los quiera escuchar.

Por eso nada es mentira, sólo es una ecuación con variables que han existido, que son o que serán, la vida para todos es igual, a un lado o a otro del cuchillo, a veces sangramos, a veces nos reímos, a veces nadamos en sangre, pero todos seguimos nuestro viaje.

Al igual que Layna, más de una vez en mi vida, intenté dar un beso al enemigo cuando me llenaban la paz y la alegría. Algunos enemigos decidieron no besar. Esa lección en la vida antes o después volverá. No tengo enemigos, solo amigos que tuvieron que marchar.

Mi curtido barquero sigue remando, dejamos este lienzo ya a un lado, pero existe un buzón donde da el sol en medio de mi mar para quien quiera preguntar.


Por cierto, sí soñé con castillos y paisajes, con gusanos y mariposas, esos sueños son reales, pero no en el tiempo de poetas o similares, sino hace pocos días, estos sueños están aún pesentes en mi vida.


Mi barca me mece tranquila, miro atrás con una sonrisa mientras la acuarela del poeta se desvanece. Volvería a repetir cada vida, cada parte de ese poeta formado por letras, miradas y besos fusionados en mis recuerdos, de varios hombres que pasaron por mi vida, que aunque me hicieron llorar, me hicieron aprender y crecer, formaron el barro que hoy puede crear relatos y mucho más.

-¿A dónde vamos mi barquero?
-ten paciencia mi niña
cierra los ojos y descansa,
duerme en tu cuna segura
hoy te acompaña la luna
unas alas te arropan en el paseo
cuando abras los ojos
estarás en otro lienzo,
otra acuarela que disfrutarás
porque cuando se aprende a navegar
también se aprende a contemplar.

4 comentarios:

Isora dijo...

Qué palabras tan sinceras las que nos acabas de regalar.
Raquel así es la vida "Por eso nada es mentira, sólo es una ecuación con variables que han existido, que son o que serán, la vida para todos es igual..." Tan solo decirte: Genial.

Besos y sonrisas para tí.
*Las poesías preciosas.

Elchiado dijo...

¿Sonrojaste?, no me lo puedo creer... si casi no te dije naaaaada, porque la verdad es que no sé muy bien qué decirte (aparte de lo que ya te dije, claaaro), me voy dedicando a leerte, a cuidar con esmero tus encinas, a dejarme sorprender por tu sinceridad, a sentir ganas de abrazar cuando termino de leer...
a repetir lo que te dije, que si te digo guapa ya sabes a todo lo que me refiero, o no?
Un beso, GUAPA! y gracias por ser tú.

María José dijo...

"...las rejas fueron de bambú y plumas...cuando aparté el bambú de mi camino, soplé las plumas que empañaban este cuento y las usé como alas..."
¡¡¡Me encanta esta imagen!!!

Que digo yo, si tú publicas esto fijo que se convierte en un clásico-tópico de esos que estudiábamos en literatura, te acuerdas?? Chicos, aprovechemos esto así tan íntimo y minoritario que de aquí a nada ésta se nos hace famosa y se nos acabó el chollo! ;)

raquel dijo...

que guapos y reguapos sois todos los que pasais por aquí, también los que me leen en silencio o los que me dejan sus mails.
A Isora y a Javi ya los quiero y todo...Tú Pepa ya me conoces demasiado ehhhh. Que bien, que contenta estoy. muaaaaaaaaaaaaa