viernes, 9 de abril de 2010

NOCHE SABOR A FRESA












Si aquí, en esta Tierra me han dejado,
unas noches le doy de beber al alma
y otras lunas, le concedo a la carne lo buscado.




La suprema música de Bebo Valdés me presentó a un exuberante cubano afincado en la casi castellana ciudad al norte de donde no me quería marchar y de donde partí hace tiempo.
Apareció en mis tranquilas y serenas noches pidiéndome un baile. En una colorida fiesta latina, a la que había acudido por casualidad, rozó mi cuerpo con su cándida sonrisa, pero yo no creo en las casualidades. Me encontró él a mí o lo encontré yo a él, muchas veces en mi vida tuve esta duda, nunca supe la respuesta, pero la sorpresa de unos ojos encontrados alimentó nuestra imaginación y desarrolló el arte de volar con el placer aprovechando las chispas que de vez en cuando nos regala la vida.

Sólo la música y Bebo acompañaban mis sensuales movimientos sin dueño, como sin dueño son también mis sueños. El cubano me seguía acompañado por su sonrisa y atraído por mis piernas. Me acorraló en la barra, yo hablaba y hablaba, él me observaba y observaba. Me hizo callar con su boca y callé. Tuve la sensación de haber vivido antes ese momento, pero olvido los sueños con facilidad

Era artista, de esos que componen, tocan, cantan y bailan, la percusión fue su sonajero y también miraba todo como si estuviera perdido en un mundo que no es el suyo, como el poeta que no necesito de mi pasado. Pero el mundo del cubano era jovial y alegre, de sonrisas y gratitud, por tener entre sus manos el don de hacer bailar.

Yo también soy artista, le dije, de la vida, acudo a clases diariamente (si no me quedo dormida) para llegar a dominar este complicado y bello arte. Podrás entrar en mis noches si veo en tus ojos el arte. Pero no será hoy, las prisas no son buenas compañeras de la inspiración. Dibujé con mi lengua sus labios y le susurré al oído que alimentaría su deseo y sería la inspiración de su próxima obra.

Los ojos del cubano, sus manos y sus labios quedaron grabados en mis pupilas. Mi imaginación me llevó a los océanos del placer imaginado, a humedades añoradas, a deseos de oscura carne entre blancas y suaves sábanas tejidas con mi piel.

Para ser la musa del artista, para despertar el volcán que tuviera en sus entrañas, para que toda la fuerza y pasión me la regalase por una noche, le envié una nota cuyas palabras de almíbar forman parte de un manuscrito secreto que se guarda en los túneles de nuestras memorias.

La respuesta a mis palabras aún me produce escalofríos al recordarla. El artista me regaló su arte, el arte de quitar el vestido, el arte de amar una noche como si al despertar los cuerpos ya no existieran, el arte del sexo elaborado, cocinado lentamente, aliñado con dulces esencias que desatan un placer sin límites, el arte de dibujar cada rincón del cuerpo erizado, el arte de entregarse al gozo de la humedad sin reloj, sin tiempo, bebiendo de la inspiración de dos cuerpos bailando al son del piano, de los timbales, de su Cuba, de mi sol.

Me besó el cuello levemente, el primer contacto entre nuestras pieles hizo que los disfraces cayeran al suelo. Los dos soltamos el equipaje para que el vuelo fuera libre, sin lastres ni peso. Un vuelo con arte, en primera clase, con todos los placeres.

El vino achampanado nos dio la bienvenida a este viaje, el sudor y el deseo nos acompañaron. Desde la ventana dejamos de ver la Tierra y solo las envidiosas nubes nos acompañaban. Nuestras lenguas entre burbujas bailaban con la música de Bebo, pues en primera clase no debe faltar banda sonora.
Más tarde, el silencio y nuestros placenteros gemidos fueron la única e inmejorable melodía. Las burbujas también fueron tumbándose en nuestro cuerpo, pues en este vuelo de arte el masaje de humedad y calor nos acercaron a mundos aún por explorar.

Sabor a fresa dulce entre mis piernas, un masaje de reyes con los aceites del cielo me acercaron a la plenitud. Su vigoroso sexo se deslizaba entre mis manos y mi boca, mi lengua sentía su sabor, la fresa fue la fruta elegida esa primera noche, sentía su calor, sentía su explosión dentro de mí…

¿Detenemos el tiempo
o probamos más sabores?...


Layna Ultreia.

9 comentarios:

María José dijo...

Y ahora a mí se me cae una lágrima... Elijo esta entrada como mi preferida de todas las que has escrito, y encima le pones música!! ¡Qué maravilla! Por cierto, ¿me he perdido algo? ;) Un besito y enhorabuena.

Isora dijo...

Guaaaaauuuuu, Guaaaaaaaau. Raqueeeeel, esto es pasión en estado puro, pues sí nena, que va a ser que la jalea real te está haciendo efecto, pues vaya forma de relatar esos momentos!!!
Por cierto, dónde encontraste al cubano ese??? No, sino lo pregunto por nada, jajaja. Geniiiiial.

Beeeesos.

raquel dijo...

Gracias chicassssss!!!! si yo supiera donde está el cubano os lo iba a decir!! jiji.Lo tengo aquí encerradito en mi casa, que está llena de imaginación...

Amigas dijo...

Hola Raquel, hace unos años pude disfrutar de un concierto en la playa protagonizado por Bebo Valdés, su hijo Chucho y su nieta. ¡Impresionante!, los tres pianos de cola sobre el escenario de la playa de las Vistas, en el sur de Tenerife... y en aquel momento bien acompañada...
Besos, Ro.

Hadita dijo...

Yo creo que no tengo nada que décir........
Pon un cubano en tu vida y no detengas el tiempo , prueba , prueba , prueba.......

marjimmar dijo...

Esto.....increible!!!!! Paremos ese tiempo y disfrutemos de mas sabores. Genial nena, genial. Un besito

Elchiado dijo...

Bueno... voy a ser discreto... voy a pasar para saludar... para decirte que recibí con mucha ilusión tus encinas... que siento mucho que tengas que identificarte con esa entrada tan "torpe" que tengo en mi blog... y me voy como he venido...
...
...
..........de puntillas.......

no vaya a ser que despierte la curiosidad del cubano...
y os tenga que pedir ayuda a todas. Abrazo para tod@s (y más fuerte para ti, Raquel)

Raquel dijo...

A los que pasan de puntillas no me da tiempo ni a preguntarles el nombre, ohhhhhhhhhhh!! pero gracias por pasar. A tod@s.

Almu dijo...

me encanta, me encanta!! tengo los bellos tan de puntas que arañan y todo!!! eres una fenómena titi. Te kiero!